Se bajó el telón, Lorenzo salió campeón.

Llegó el día, este día no iba a pasar desapercibido para nadie, Jorge Lorenzo y Valentino Rossi se jugaban el campeonato de Moto GP, en lo que sería el quinto título del balear y el décimo del italiano. Esto estaba alimentado por la gran polémica que venía persiguiendo a ambos en las últimas semanas, de las que no se libraba Marc Márquez. 

Y en esa tesitura se llegaba a la última batalla del año, con un Valentino Rossi que estaba obligado a salir último y un Lorenzo que pulverizaba el récord de pista y salía desde la pole. Con una afición, mayoritaria, volcada con el Italiano y un Jorge muy arropado por todos los suyos.

No iba a ser fácil la empresa por parte de Vale, y así salían los pilotos, una salida en la que, como era de esperar, el número 46 pasaba uno tras otro a muchísimos rivales que tenía por delante y que apenas podían oponer resistencia. Mientras, Márquez y Pedrosa iban alternándose la segunda y la tercera posición facilitando a Lorenzo la tarea de alejarse y abrir hueco.

salida

Pero pronto esta situación es normalizó, Valentino adelantaba 10 pilotos en los primeros compases y Lorenzo y Marc iban abriendo hueco con respecto de Pedrosa, y este con respecto de sus perseguidores. Conforme avanzaban las vueltas Valentino iba acercándose a las primeras posiciones, pero para entonces ya se encontró con una diferencia de más de 10 segundos con respecto a Dani y de casi 14 con respecto a los líderes.

Lorenzo

La carrera recobró su emoción cuando en las últimas vueltas, sin muestras de que Márquez fuese a meter la moto a Lorenzo llegaba por detrás Pedrosa con ganas de hacerlo, con ganas de dar un susto al presumiblemente campeón en ese momento. Sin embargo su pelea terminó siendo con su compañero de piso, del que no se pudo deshacer para avanzar un paso más.

Por su parte, ‘Vale’ esperaba atrás. No podía hacer otra cosa, había hecho su trabajo, sólo faltaba que por delante cambiase algo. Pero, fueron avanzando las vueltas y al final no pasó nada. Jorge fue campeón, como era obvio que iba a serlo desde antes de empezar el fin de semana. Sin embargo, y para alimentar la polémica, en Valencia, España, se escucharon abucheos para dos pilotos que no quisieron darse guerra, prefirieron la comodidad de la primera y la segunda posición. Valentino se quedó con la miel en los labios, esperando que llegue la próxima temporada para seguir dando guerra, siendo despedido por el cariño de los miles y miles de aficionados que congrega allá donde se desplaza.

rossi

Por su parte, el piloto balear celebraba con los suyos su tercer campeonato de Moto GP y su quinto en total, demostrando que pese a que pasen los años va a seguir estando ahí, y que por mucho Marc que aparezca, la experiencia y el trabajo es un grado.

jorge